Cómo quitar un mural de pared sin dañar tus paredes
Quitar un mural de pared es más fácil de lo que la mayoría cree, siempre que vayas despacio. Lo fácil que resulte depende del tipo de mural, del tiempo que lleve colocado y de la pintura que hay debajo.
Esta guía trata de los murales autoadhesivos y no tejidos, de lo que puede dañar la pintura y de qué hacer si el adhesivo se queda en la pared. No podemos garantizar cómo reaccionará tu pared, porque cada pared y cada pintura son distintas. Prueba siempre primero.
Sabe qué tipo tienes
- Autoadhesivo (peel and stick): los paneles llevan adhesivo en la parte trasera. Suelen salir con más facilidad.
- No tejido: las láminas están pegadas a la pared con cola. Pueden ser más difíciles de quitar y necesitan más cuidado.
Antes de empezar
- Prueba primero en una zona pequeña y oculta, por ejemplo una esquina detrás de un mueble. Despega un trocito y revisa la pintura.
- Trabaja con buena luz para ver bien los bordes.
- Ten a mano una espátula de plástico, un secador de pelo en potencia baja, un paño suave y una esponja humedecida.
- Si alquilas, haz fotos de la pared antes y después de colocar el mural. Así demostrarás su estado cuando te vayas.
Cómo quitar murales autoadhesivos
- Busca una esquina. Levanta una esquina del panel superior con la uña o con una espátula de plástico.
- Tira despacio y en ángulo bajo. Tira del panel siguiendo la pared, no en línea recta desde ella. Un ángulo bajo reparte la fuerza y reduce el riesgo de dañar la pintura.
- Calienta las zonas rebeldes. Si el adhesivo se resiste, calienta la zona unos segundos con un secador en potencia baja. Tibio, no caliente.
- Trabaja panel a panel. Quita los paneles uno a uno, de arriba abajo, para controlar los bordes.
Cómo quitar murales no tejidos
- Empieza por una junta. Levanta una esquina en la parte superior de la lámina.
- Despega despacio. Si la lámina no sale en seco, humedece ligeramente la zona con agua tibia y una esponja. Espera unos minutos y vuelve a despegar.
- No empapes la pared. Demasiada agua puede dañar la pintura y el yeso que hay debajo.
- Quita la cola. Retira los restos de cola con una espátula de plástico y luego pasa una esponja húmeda por la pared.
Lo que daña la pintura
- Tirar rápido, o tirar en línea recta desde la pared
- Despegar en un ángulo muy pronunciado
- Pintura reciente o sin secar del todo, y pintura fina o mate
- Demasiada agua, o limpiadores agresivos
- Tirar de un borde rasgado sin haber soltado antes el resto del panel
Si quedan restos de adhesivo en la pared
Frota la zona suavemente con agua tibia y un poco de jabón neutro, usando un paño suave. Evita los disolventes fuertes y las esponjas abrasivas, porque pueden dañar la pintura. Prueba cualquier limpiador primero en una zona oculta.
Quitar un mural si alquilas
Quienes alquilan suelen elegir murales autoadhesivos o vinilos decorativos, porque se quitan con menos esfuerzo. Lee nuestra guía sobre papel pintado removible para alquiler para ver qué opciones encajan en un piso alquilado. Para los pasos de colocación, consulta cómo instalar un mural de pared tú mismo.
Preguntas frecuentes
¿Quitar un mural daña las paredes?
Puede hacerlo, sobre todo si la pintura es débil o reciente, o si el mural se despega en un ángulo incorrecto. Ir despacio, probar antes y calentar el adhesivo rebelde reduce el riesgo. Después de quitarlo puede hacer falta algún retoque.
¿Necesito herramientas especiales?
No. Con una espátula de plástico, un secador, un paño suave y una esponja basta.
¿Puedo usar vinilos en lugar de un mural completo?
Sí. Los vinilos decorativos son una forma más pequeña de decorar una pared y una buena opción si piensas mudarte pronto.


